Coloca los gandules en un bowl mediano con 2 cucharaditas de sal. Frótalos suavemente con las manos por unos segundos, luego enjuágalos con agua fría y escúrrelos bien.
Agrega los gandules y 6 ½ tazas de agua a una olla grande a fuego medio-alto. Lleva a ebullición y cocina durante unos 45 minutos o hasta que los gandules estén tiernos.
Escurre los gandules reservando aproximadamente 1 taza del líquido de cocción en la olla.
Mientras los gandules se cocinan, maja el ajo, los ajíes gustosos, la ½ cucharadita restante de sal y el orégano en un pilón o mortero hasta formar una pasta rústica.
Regresa los gandules a la olla junto con el líquido reservado. Agrega las 2 tazas restantes de agua, el sazón majado, la auyama, el culantro, el cilantro, el cubanelle, la cebolla, el cubito, la naranja agria, la pimienta negra y la leche de coco.
Lleva a un hervor suave a fuego medio y cocina durante unos 25 minutos o hasta que la auyama esté tierna y el caldo haya espesado ligeramente.
Retira y descarta el culantro, los tallos de cilantro, el cubanelle y la cebolla.
Transfiere la mitad de la auyama cocida y aproximadamente ½ taza del líquido de cocción a una licuadora. Licúa hasta obtener una mezcla suave.
Vierte la mezcla licuada nuevamente en la olla y mezcla bien para crear una textura más cremosa.
Cocina por 2 a 3 minutos más y luego retira del fuego.
Sirve caliente con arroz blanco, pollo guisado, bacalao o tu plato dominicano favorito.